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EXPOSICIÓN DE ARTES PLÁSTICAS-SERT 2012, DEL CLUB DEL LIBRO EN ESPAÑOL DE LAS NACIONES UNIDAS

Exposición de Artes Plásticas-Sert 2012 en el Palacio de las Naciones en Ginebra
(Foto: F. Guillarón)
Exposición de Artes Plásticas-Sert 2012 en el Palacio de las Naciones en Ginebra
(Foto: F. Guillarón)
Exposición de Artes Plásticas-Sert 2012 en el Palacio de las Naciones en Ginebra
(Foto: F. Guillarón)
Exposición de Artes Plásticas-Sert 2012 en el Palacio de las Naciones en Ginebra
(Foto: F. Guillarón)
Exposición de Artes Plásticas-Sert 2012 en el Palacio de las Naciones en Ginebra
(Foto: F. Guillarón)
Lola Rivera, pintora y esposa del Embajador de España ante las Naciones Unidas, dando su discurso (Foto: F. Guillarón)
Isabel Avilés entregando el diploma a Francisco Antolín, escultor español
(Foto: F. Guillarón)
Dino Barrocas, escultor uruguayo, recibiendo su diploma
(Foto: F. Guillarón)
Gloria Ceballos, pintora española
(Foto: F. Guillarón)
La Comisaria de la Exposición haciendo entrega del diploma a José Luis Cerezo, escultor español (Foto: F. Guillarón)
Elisa Cook, pintora española, recibiendo el diploma (Foto: F. Guillarón)

El 7 de febrero, en la mezzanine de la segunda planta del Edifico E del Palacio de las Naciones en Ginebra, tuvo lugar la inauguración de la Exposición de Artes Plásticas-Sert 2012 del Club del Libro en Español de las Naciones Unidas, que ha permanecido abierta hasta el 24 de febrero.

La exposición, a pesar de las bajas temperaturas reinantes en la ciudad de Ginebra, congregó a un gran número de asistentes entre los que podemos mencionar al Director de Actividades Culturales de Naciones Unidas, David Chikvaidze, de los Embajadores ante las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales: Agustín Santos de España, Pedro Oyarce de Chile, Luis Gallegos de Ecuador, Carlos Ramiro Martínez Alvarado de Guatemala; y el Cónsul General de España, Carlos Vinuesa Salto.

Tras unas breves palabras de bienvenida de la Presidenta del Club del Libro, Begoña Peris, agradeció su colaboración a la Representación Permanente de España ante las Naciones Unidas, a su Embajador Agustín Santos, a su canciller Juan Cenzual, y toda la ayuda prestada para la realización de la exposición al Departamento de Actividades Culturales de Naciones Unidas, especialmente a su Director David Chikvaidze, y a Louise Barber.

La inauguración de la Exposición corrió a cargo de Lola Rivera, pintora y esposa del Embajador de España ante las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales, Agustín Santos, quien en su discurso tuvo un emocionado y elogioso recuerdo para el pintor español Antoni Tapies, recientemente fallecido. A continuación, resaltó la gran calidad de las obras presentadas en la exposición colectiva del Club del Libro en Español, obras de un grupo heterogéneo de 16 artistas, 4 mujeres y 12 hombres de diversas generaciones y procedencias (españoles, chilenos, guatemaltecos, brasileños), de distintos orígenes profesionales y formaciones.

Lola Rivera invitó a los presentes a leer el catálogo de la muestra (ver catálogo), en el que los artistas expresan, brevemente, la motivación de las obras presentadas. Citó a Tapies quien decía, “la personalidad del artista es fundamental en el arte y por ello importa mucho conocer al autor de aquellas obras que despiertan nuestro interés”. Y continuó diciendo: “Todos los artistas, esperan que sus obras hablen, tanto sobre ellos como sobre ellas mismas, y que cada espectador entienda, comprenda o interprete lo que ve”. Citó a Humberto Eco que sostiene que “la obra de arte solo existe en su interpretación, en la apertura a múltiples significados para el espectador”, por ello, dijo, debemos acercarnos a una creación con los ojos la mente y el corazón abiertos y mirarla hasta que suceda algo, hasta que sintamos un nudo en la garganta o un pellizco por dentro. Aunque, la emoción de la experiencia artística no siempre surge a primera vista, por lo que hay que persistir en las visitas a exposiciones, en el conocimiento de obras, de autores, de estilos, del arte, pero al final lo realmente importante es nuestro propio criterio.

A continuación, las Comisarias de la Exposición, Isabel Avilés y Genara Roviralta, procedieron a la entrega de los Diplomas a los artistas participantes en la muestra.

Francisco Antolín, escultor (español): Sus cuadros y esculturas realizadas en hierro, materia densa, irregularmente distribuida, traslucen un estudio sistemático y profundo del espacio geométrico. Están construidas por planos desiguales que se ensamblan y deslizan unos sobre otros, gracias a diversas formas de articulación, incorporando cada uno de ellos, como un carácter intrínseco, la posibilidad de adquirir posiciones, formas, tamaños y volúmenes distintos. El artista nos sugiere la mutación perpetua de todo lo que nos rodea, como el rasgo más distintivo de la naturaleza, trasformación incesante sometida a las diferentes escalas en que opera el tiempo.

Dino Barrocas, escultor (uruguayo): Trabaja el hierro, la piedra y el acero. Los temas que nos presenta son interpretados a través del metal con técnicas que van desde las más tradicionales, la fragua, el martillo, o el tallado en hierro, a otras estrictamente personales como la sobrecarga de electrodo. En la obra de Barrocas se entrelazan dos mundos: la firmeza metálica y el perfil frágil del objeto, estableciéndose una armonía entre la fuerza que transmite el metal y la espiritualidad del artesano, quien saber distinguir en el núcleo de la materia lo que los demás somos incapaces de percibir en una simple mirada: la verdadera esencia de las cosas que es lo que le permite recrear un mundo intemporal, que capta inmediatamente la atención del espectador

Gloria Ceballos, pintora (española): La artista, que muestra su preferencia por la obra sobre papel, por sus cualidades táctiles y sensoriales y por que ofrece la dualidad de fragilidad y fuerza, aborda con un lenguaje directo, interactivo y de gran impacto visual, su particular visión de la experiencia de la naturaleza. En sus tiras numéricas, de 2 m de largo, impresas a la mano con un barem, se nos desvela la estructura de un árbol. En sus grabados nos invita a adentrarnos en ese bosque que sobrecoge y fascina, revelando nuestra pequeñez frente a la naturaleza, y en el que los colores grises y blancos agudizan las sensaciones que nos embargan, misterio, silencio, soledad.

José Luis Cerezo, escultor (español): Sus bronces, en los que conjuga volúmenes con espacios vacíos y en los que la simplicidad es la clave para descifrar la realidad que nos rodea, son un canto a la belleza. Artista de enorme fuerza, convierte los objetos cotidianos en entes de enorme contenido estético. Sus esculturas, terriblemente personales, en las que manifiesta un gran dominio de la técnica y una enorme perfección escultural, captan con enorme maestría ese instante fugaz, ese breve momento de perfección, suscitando imágenes y recuerdos que transmite al espectador en un simple golpe de vista.

Elisa Cook, pintora (española): El trabajo de esta artista, una serie de cuadros inspirados en el Mediterráneo, nos sumerge en un mundo de armonía en el que dominan las tonalidades azules y amarillas. Sus lienzos establecen un lenguaje entre el cielo y el agua, creando un espacio en el que se representan a modo de especulación abstracta mundos distintos, idílicos.

Eduardo Gazalle, fotógrafo (brasileño): Sus fotografías impresas sobre papel de algodón hecho a mano, en las que nada ha sido retocado o alterado digitalmente, nos transmiten la admiración y el amor por la grandeza de su país. Encontramos Brasil a través del corazón. El artista, con su “ojo fotográfico”, muestra la inmensidad y belleza de las playas brasileñas, la magnificencia del mar. Océano, cielo y arena nos trasportan a otra dimensión, a un mundo libre de la presencia humana, en el que el espectador es seducido por la magnificencia del paisaje, por la serenidad y la armonía que se desprenden de sus fotos.

Manuel Girón, fotógrafo (guatemalteco): Se desvela como un poeta de la ciudad, de sus muros, de sus edificios y de sus calles. Sus fotografías nos muestran Barcelona, Guatemala, Londres y París con una particular sensibilidad, bien enraizada en la realidad, pero cargada de sentido simbólico. Su lenguaje visual captura la mirada gracias a los ambientes, la luz, la composición y los colores, despertando en el espectador una atracción por los espacios urbanos determinada por la armonía de la imagen, estimulando los sentidos a la percepción de la belleza de la ciudad.

Yunier Gómez, pintor (cubano): El artista presenta en esta muestra una serie de cuadros inspirados en la naturaleza. A través de sus obras perfecciona con extrema exquisitez la interacción entre los mecanismos expresivos de la figuración y la abstracción, utilizando una gama cromática limitada, ocres, tierras tostadas, grises, blancos, obteniendo efectos metálicos, que unido a la disposición de elementos en diagonal, dan sensación de profundidad y de amplitud a esos paisajes, que responden a su necesidad de encontrar un lugar ideal donde refugiarse, donde encontrar la paz.

Javier Marticorena, pintor (chileno): En sus cuadros surge la conexión con lo invisible, con aquello que percibimos pero que no necesariamente visualizamos, la presencia del paisaje como un eco del ojo, como un espectáculo. El artista, en sus lienzos, detiene el paso del tiempo, haciendo eterno el instante presente, sus escenas de la vida cotidiana. Sus paisajes aparecen, no como representación, sino como objeto de reflexión. En su obra la figura está sacada directamente de la realidad pero percibida por los sentidos, interpretada por la mente y modificada por la labor artística. Marticorena logra que el espectador descubra lo cotidiano como una recreación de su mundo personal.

José Mir, pintor, escultor (español): La obra de este artista, que comprende bronces, grabados y pintura acrílica, tiene como hilo conductor la figura humana, sobre todo femenina, que el autor representa con una connotación eufórica, presentándonos la parte bucólica de la vida. En sus bronces, fundados sobre el movimiento y la oblicuidad del volumen, el escultor exalta los pies y las manos de las figuras representadas dejando al espectador la libertad de la interpretación. Sus grabados y pinturas reflejan el virtuosismo del pintor, quien apoyándose en el trazo y jugando con formas simples y armoniosas, logra composiciones llenas de ritmo, en las que se percibe una clara influencia picassiana.

Benjamín Morales “DADA” pintor (chileno): Los lienzos de este artista, realizados en un estilo personal, lleno de colores vivos, enérgicos y calientes, en los que la mancha, el trazo, y la pincelada, conforman la tela, son en sí mismos todo un espectáculo. El pintor, a través de sus paisajes y gracias al recurso del color, unido al trazo, que en ocasiones desaparece, logra que la mirada del espectador cambie de dimensión, fundiéndose con el espectáculo que contempla, haciendo posible el tránsito de la realidad a un territorio de ficciones imposibles que se despliega ante nosotros, y en el que el cuadro actúa como una suerte de abertura a horizontes idealizados.

Pablo Noguera, pintor (español): Las obras que podemos contemplar en esta exposición ofrecen dos aspectos completamente distintos del artista. En la primera, realizada sobre papel de algodón, en el que se inscribe un poema de Fernando Delgado, no visible al ojo desnudo, Noguera dibuja unas abstractas líneas negras sobre las que, a modo de libro, leen dos diminutos personajes. El cuadro es un homenaje a la lectura y al libro. En la segunda, formada por cuatro enormes piezas de 8 metros de longitud, el autor, en una majestuosa alegoría abstracta, de exquisita factura, reproduce las impresiones del invierno de su tierra natal, Valencia, utilizando mezclas cromáticas cálidas, aliadas al dominio de las técnicas de composición, introduce al espectador en ese universo poético lleno de sensaciones que le es propio.

Oliver Damiá, pintor (español): En la obra de este joven artista, prioritariamente abstracta, se intuye una mirada sobre el arte en la que contrastan subjetividad y objetividad, significado y simbolismo. En sus lienzos, la figura, el desnudo femenino esbozado y rigurosamente realista, aparece como una forma particular de la desnudez que el pintor evoca melancólicamente a modo de recurso técnico volviéndola irreal, despertando sensaciones e inquietudes sensoriales en el espectador que se ven acentuadas por una inteligente y sobria utilización del color.

Nuria Ruiz-Vernacci, pintora (española): Los retratos de esta artista, rostros infantiles de enorme expresividad, inmersos en un mundo mágico, mestizaje de pintura al óleo, dibujo y collage, nos contemplan desde el lienzo marcando al espectador por la belleza que desprenden. La artista presta una especial atención a la armonía de líneas y colores, creando una simbiosis perfecta entre pintura papel y tela en la que el collage, a modo de pincelada, forma parte integrante del universo de la obra. Nuria, centrándose en la imagen y con la ayuda de pájaros, animales y flores, que refleja con un detallismo casi fotográfico, elabora una sinfonía exultante que se pone al servicio del arte, transportándonos en un viaje idílico al cosmos en el que evolucionan sus personajes.

Francisco Sánchez, pintor (español): Las obras de este artista nos adentran sutilmente en uno de los ámbitos cotidianos más íntimos del autor, quien lo transforma convirtiendo las imágenes, de una realidad cercana, en alusiones llenas de ambigüedades, enredando al espectador en los pliegues de sus sábanas arrugadas, en el misterio que encierran, en su significado y en su expresividad. En sus lienzos encontramos un mundo de sensaciones que van desde el erotismo a la sensualidad. Sánchez juega a modo de recurso técnico con las luces y sombras, como un juego de imágenes que aparecen y desaparecen, lo que le permite, en una clara apuesta hiperrealista y utilizando los tonos blanco y gris, obtener resultados de una autenticidad sorprendentes.

Beatriz Vidal-Quadras pintora (española): Los cuadros de esta artista, cuyo punto de partida pictórico son las mujeres criollas de Salvador de Bahía, denotan la creación de un lenguaje visual terriblemente personal, que inspirado en el mundo real y gracias a la composición, la armonía y el ritmo, consiguen transmitir al espectador un juego reverberante de sensaciones. La pintora centra la atención sobre la figura femenina, las “Bahianas”, quienes vestidas con turbantes y ropas blancas de la luz de siglos, se sumergen en la exuberancia de los diferentes matices de verde, se envuelven en la suntuosidad de los marrones, se ciñen con la suavidad de los grises, azules y negros. Colores, que aliados a la opacidad, la transparencia, al sentimiento poético por las luces y las sombras de la artista, generan una atmosfera lujuriante, llave de ese mundo desbordante de elegancia y belleza de las mujeres de Bahía. Las “Bahianas” de Beatriz Vidal-Quadras dibujadas con pinceladas, que a veces dejan entrever el lienzo, están realizadas con técnicas mixtas: como collage encolado al lienzo en “Contemplando el mar”, óleo sobre cartulina en “La bendición” o pastel en “Durmiendo”.

En resumen, es una exposición en la que están representadas la mayor parte de técnicas artísticas, pinturas, esculturas, y fotografías, que inspirándose en objetos, palabras y sonidos de la vida diaria, nos ofrecen una aproximación nueva, innovadora y diferente de la realidad cotidiana, tratando de cambiar la percepción del espectador sobre el mundo que nos rodea.

Nuestra exhibición, que debe en gran parte su éxito al formidable trabajo, la enorme dedicación, la gran ilusión y el desbordante entusiasmo de sus comisarias Isabel Avilés y Genara Roviralta, está dedicada a la Memoria, esa memoria que permite retener, conservar y evocar el pasado, que nos ancla a las Naciones Unidas manteniendo vivo el recuerdo de Sert, magnífico artista que realizó los murales de la sede de la Organización en Nueva York y de la Sala Francisco de Vitoria en Ginebra.

“La memoria es el perfume del alma”, decía George Sand, y para Beatriz Vidal-Quadras, una de las artistas de nuestra exposición, la memoria, al mismo tiempo que la capacidad de pintar, se evapora lenta e ineludiblemente como ese perfume del que habla George Sand, quedando sus lienzos como un aroma persistente que nos permite compartir en el recuerdo su particular forma de ver e imaginar la vida.

El objetivo de la exposición Artes-Plásticas Sert del Club del Libro en Español de las Naciones Unidas es permanecer en la memoria, hacer que sus visitantes recuerden, evoquen las obras y las imágenes, los sentimientos y las ideas que estas sugieren más allá de los muros del Palacio de las Naciones.

El acto terminó con un vino español y chileno, este último cortesía del Embajador de la Representación Permanente de Chile Pedro Oyarce.

El cartel que anuncia este año 2012, la Exposición Artes Plásticas- Sert, es obra de la artista catalana Josefina Sors.

Los artistas participantes en la exposición y miembros del Club del Libro en el Palacio de las Naciones en Ginebra (Foto: F. Guillarón)
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