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CONFERENCIA “BORGES, SU OBRA, SU INFLUENCIA EN LA LITERATURA”

Pantalla mostrando la carátula de la conferencia "Borges, su obra, su influencia en la literatura" (Foto: F. Guillarón)
El Embajador Representante Permanente de la Misión de Argentina, Alberto D'Alotto, dando comienzo al acto (Foto: F. Guillarón)
Vista parcial de la sala y los asistentes a la conferencia (Foto: F. Guillarón)
Sala VIII del Palacio de las Naciones de Ginebra (Foto: F. Guillarón)
El conferenciante, Ricardo Steiner, durante su intervención (Foto: F. Guillarón)
La conferenciante, Luisa Anastasio, dando su charla (Foto: F. Guillarón)

El Club del Libro en Español de las Naciones Unidas, la Representación Permanente de Argentina ante las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales y la Revista Mundo Hispánico, con la colaboración de la Representación de España ante las Naciones Unidas, tuvieron el placer de presentar el miércoles 15 de febrero en la Sala VIII del Palacio de las Naciones en Ginebra, la conferencia “Borges, su obra y su influencia en la literatura”, por la profesora Luisa Anastasio y el periodista y Catedrático de Literatura Contemporánea, Ricardo Steiner.

Alberto D’Alotto, Embajador de la Representación Permanente de Argentina ante las Naciones Unidas fue el encargado de abrir el acto, con unas palabras de agradecimiento al Club del Libro y a la Misión Permanente de España. Durante su disertación resaltó la importancia de la ciudad de Ginebra en la vida y la obra del escritor, ciudad en la que pasó una parte importante de su infancia, en la que murió y en la que está enterrado. Finalizó su intervención con la lectura de un párrafo de Borges dedicado a Ginebra: “ De todas las ciudades del planeta, de las diversas e íntimas patrias que un hombre va buscando y mereciendo en el decurso de los viajes, Ginebra me parece la más propicia a la felicidad……..” “Discurso de Alberto D'Alotto”.

Borges está considerado como uno de los más grandes eruditos del siglo XX; es un escritor cuya obra subyuga al lector gracias a la perfección de su lenguaje, la universalidad de sus ideas, la originalidad de sus escritos y a la belleza de su poesía.

Luisa Anastasio y Ricardo Steiner, quienes se fueron alternando en el uso de la palabra durante toda la duración del acto, dijeron que la conferencia debería haberse llamado, “Borges: La Magia de los Conjurados” por percibirse claramente en este libro la huella de Ginebra en la obra del escritor, tal y como queda reflejado en el siguiente poema:

En el centro de Europa están conspirando.
El hecho data de 1291.
Se trata de hombres de diversas estirpes, que profesan
diversas religiones y que hablan en diversos idiomas.
Han tomado la extraña resolución de ser razonables.
Han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades.
Fueron soldados de la Confederación y después mercenarios, porque
eran pobres y tenían el hábito de la guerra y no ignoraban que todas
las empresas del hombre son igualmente vanas.
Fueron Winkelried, que se clava en el pecho las lanzas enemigas
para que sus camaradas avancen.
Son un cirujano, un pastor o un procurador, pero también son
Paracelso y Amiel y Jung y Paul Klee. En el centro de Europa, en las tierras altas de Europa, crece una torre
de razón y de firme fe.
Los cantones ahora son veintidós
El de Ginebra, el último, es una de mis patrias.
Mañana serán todo el planeta. Acaso lo que digo no es verdadero; ojalá sea profético.

Ricardo Steiner inició su exposición diciendo “nuestro objetivo es proponer una mirada sobre la vasta obra de Jorge Luis Borges, donde los temas de raigambre filosófica resultan ser la estructura de su discurso. Se trata de un recorrido por la obra del autor enfatizando la lectura de elementos relacionados con el azar, la otredad y el lenguaje. Proponemos una mirada particular que busca ampliar el sentido posible de la obra y marcar su vigencia y carácter universal”.

Borges, que era un gran lector, sostenía que un libro no existe hasta el momento en el que es abierto y leído. El libro necesita al lector, y todo lector mira su propia imagen a través de la lectura. En la obra de Borges aparecen una serie de temas recurrentes, los laberintos, la preocupación por el tiempo, la presencia del azar, la muerte, todo este microcosmos Borgiano lo encontramos en el cuento del Aleph, uno de los escritos más sobresalientes del autor.

Una de las indicaciones de la importancia del tema del tiempo en la obra de Borges es la metáfora del río inspirada en Heráclito. En el ensayo “Otras Inquisiciones” Borges citando a Heráclito dice “no bajaras dos veces al mismo río” y “Somos el minucioso presente”, es decir, somos y no somos los mismos de ayer. Heráclito afirmaba que las cosas cambian permanentemente, que el tiempo no deja de correr y que es imposible bañarse dos veces en el mismo río. La virtud de la metáfora de Heráclito consiste en revelar nuestra condición: somos un río que fluye, somos tiempo, como dice Borges en su poema:

Son los ríos

Somos el tiempo. Somos la famosa
parábola de Heráclito el Oscuro.
Somos el agua, no el diamante duro,
la que se pierde, no la que reposa.
Somos el río y somos aquel griego
que se mira en el río. Su reflejo
cambia en el agua del cambiante espejo,
en el cristal que cambia como el fuego.
Somos el vano río prefijado,
rumbo a su mar. La sombra lo ha cercado.
Todo nos dijo adiós, todo se aleja.
La memoria no acuña su moneda.
Y sin embargo hay algo que se queda,
y sin embargo hay algo que se queja.

Ante el inapelable paso del tiempo, se nos revela la concepción del otro como sucesivo e infinito. Esta visión se proyecta en el universo del corpus y delata la influencia de Schopenhauer. La temática que plantea “El otro”, es el encuentro con uno mismo. Jorge Luis Borges fue el primero en ver claro que podía convertirse en personaje y crear un alter ego: Borges. La presencia del otro en la obra de Borges contribuye a diluir la frontera entre lo real y lo ficticio a la vez que crea un efecto de autenticidad. En “Borges y yo” confronta al Borges de ficción con el Borges autor. En los cuentos “El otro” y “Veinticinco de agosto ,1983” el Borges anciano se encuentra con el Borges joven.

Luisa Anastasio finalizó la conferencia leyendo el poema Límites:

De estas calles que ahondan el poniente,
una habrá (no sé cuál) que he recorrido
ya por última vez, indiferente
y sin adivinarlo, sometido
a quien prefija omnipotentes normas
y una secreta y rígida medida
a las sombras, los sueños y las formas
que destejen y tejen esta vida.
Si para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido
¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?
Tras el cristal ya gris la noche cesa
y del alto de libros que una trunca
sombra dilata por la vaga mesa,
alguno habrá que no leeremos nunca.
Hay en el Sur más de un portón gastado
con sus jarrones de mampostería
y tunas, que a mi paso está vedado
como si fuera una litografía.
Para siempre cerraste alguna puerta
y hay un espejo que te aguarda en vano;
la encrucijada te parece abierta
y la vigila, cuadrifonte, Jano.
Hay, entre todas tus memorias,
una que se ha perdido irreparablemente;
no te verán bajar a aquella fuente
ni el blanco sol ni la amarilla luna.
No volverá tu voz a lo que el persa
dijo en su lengua de aves y de rosas,
cuando al ocaso, ante la luz dispersa
quieras decir inolvidables cosas.
¿Y el incesante Ródano y el lago,
todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
Tan perdido estará como Cartago
que con fuego y con sal borró el latino.
Creo en el alba oír un atareado
rumor de multitudes que se alejan;
son los que me ha querido y olvidado;
espacio, tiempo y Borges ya me dejan.

La Presidenta del Club del Libro, Begoña Peris, cerró el acto agradeciendo su cooperación para la realización de este acto a la Representación Permanente de Argentina ante las Naciones Unidas, un agradecimiento especial a su Embajador Alberto D’Alotto, y a Paulo Cavaleri, Agregado Cultural de la Misión, también agradeció a la revista Mundo Hispánico y a su director Miguel Rodríguez toda la ayuda prestada , y a la Misión de España su constante apoyo. Terminó agradeciendo su exposición a los dos conferenciantes Luisa Anastasio y Ricardo Steiner. “Resumen del evento, por Ricardo Steiner”.

De izq. a der.: el Director de Mundo Hispánico, Miguel Rodríguez, los conferenciantes Ricardo Steiner y Luisa Anastasio, el Embajador Representante Permanente de la Misión de Argentina, Alberto D'Alotto, Isabel Avilés, Begoña Peris, Genara Roviralta, Marisa Perretén, el agregado cultural de la Misión de Argentina, Paulo Cavaleri, Coral Valente y Carmen Celaya. (Foto: F. Guillarón)
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