<ACTIVIDADES / DIARIO>

CONFERENCIA DEL ESCRITOR ECUATORIANO EDGAR ALLAN GARCÍA

El Embajador Adjunto de la Misión del Ecuador, Alfonso Morales, presentó al escritor, narrador y poeta ecuatoriano, Edgar Allan García (Foto: F. Guillarón)
La mesa presidida por el escritor, el Embajador de la Misión del Ecuador y la Presidenta del Club del Libro
(Foto: F. Guillarón)
Vista parcial de la sala y los asistentes a la conferencia (Foto: F. Guillarón)
El escritor durante su conferencia en la Sala IX del Palacio de las Naciones
(Foto: F. Guillarón)
Edgar Allan García dedicando sus libros a los asistentes al acto (Foto: F. Guillarón)
Momento de dedicatorias (Foto: F. Guillarón)
El escritor Edgar Allan García (centro) acompañado por la Vicepresidenta y Presidenta del Club del Libro y el Embajador de la Misión del Ecuador (Foto: F. Guillarón)

El lunes 18 de junio, en la Sala IX del Palacio de las Naciones, la Representación Permanente del Ecuador ante las Naciones Unidas y el Club del Libro en Español tuvieron el placer de presentar al escritor ecuatoriano Edgar Allan García.

Después de unas palabras de agradecimiento y de bienvenida de la Presidenta del Club del Libro, Begoña Peris, quien destacó que esta conferencia supone la primera irrupción del Club del Libro en el mundo del micro-relato, el Embajador Adjunto de la Misión del Ecuador ante las Naciones Unidas, Alfonso Morales, presentó al escritor, narrador y poeta ecuatoriano, Edgar Allan García, quien goza de una enorme popularidad en Ecuador. Personaje extraordinariamente polifacético, antes de dedicarse a la literatura ha ejercido numerosas actividades: guionista, productor de televisión, dramaturgo, profesor y Viceministro de cultura. Autor de numerosas obras entre las que se cuentan poesías, cuentos, ensayos, novelas y literatura infantil-juvenil, dentro de este último género destaca “Leyendas del Ecuador” libro que se estudia en los colegios. Ha ganado numerosos premios literarios en Ecuador, México, Chile y Japón.

Edgar Allan García, quien acaba de publicar en España con la editorial Rosell un libro formado por más de trescientos micro-relatos, “333 Micro-Bios”, declaró que el micro-relato es un género poco desarrollado en Ecuador pero con miles de años de antigüedad, como lo demuestran los Coan tibetanos, los relatos hindús, o las parábolas de la Biblia, y ha sido practicado por autores como Cervantes, Borges, Julio Cortázar, o como el escritor guatemalteco Augusto Monterroso.

Los micro-cuentos son como la cabeza de un iceberg que nos abre la puerta a otros mundos, a otra dimensión, son una fiesta de la recreación pero con banderillas del alma, expuso Edgard Allan, quien leyó algunos de los cuentos de su libro “333 Micro-Bios”, ya que sostiene que como mejor se conoce a un escritor es leyendo su obra. Entre los cuentos leídos durante la conferencia destaca el 3, que es un homenaje a Augusto Monterroso:

“Augusto Monterroso leyó su cuento considerado el más pequeño del mundo: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí”. La gente del auditorio aplaudió encantada, sorprendida ante un objeto tan frágil y refulgente como una miniatura china. Temblando de envidia, un escritor, entre el público, le increpó: “!Eso no es un cuento¡ ¿ cómo se le ocurre decir que es un cuento?”. Augusto pareció dudar un segundo, pero enseguida respondió con aplomo: “Tiene razón señor, no es un cuento, es una novela”. Bajo el estruendo de las risas, el envidioso despertó; para su sorpresa, Augusto Monterroso todavía estaba ahí”.

El 37 dedicado a los españoles, el 69 sobre las relaciones de pareja:

“Ella amaba su fidelidad, su sensibilidad a flor de piel. Él, por su parte, la amaba sin condiciones y estaba para lo que ella dispusiera. Cuando salían a pasear, ella le soltaba la correa. A él le encantaba sentirse libre, correr de acá para allá, perseguir los globos de los niños, frotarse contra su cuerpo. Ella le decía mi cachorrito. Él le decía mi ama. Era, según decían, un matrimonio perfecto”.

Terminó la lectura de micro-cuentos con el 113 dedicado a la poesía:

“Lo sé todo, alardeó el diccionario; solo tengo una duda, le dijo a la poesía: sé qué eres, pero no quién eres. La poesía contestó: soy el indicio de que algo le sucedió a alguien en alguna parte; la evidencia física del ojo metafísico; el sedimento de las palabras y el faro que las alumbra; no tengo huesos sino sangre; tampoco pretendo explicar nada. Estás loca, gruñó el diccionario. Y tú cuerdo, rio la poesía”.

García señala que disfruta mucho escribiendo cuentos, historias; la narración le permite contar algo, una historia evidente o un subterfugio, mientras que en la poesía no cuentas nada, es un sumergirse en ti mismo, parece que voy a contar algo, pero en realidad es una inmersión dentro de mi propia alma . La poesía no es un “pendejeo”, es algo que sale de muy dentro, la poesía no puede dejar indiferente, mis poetas preferidos son aquellos que me han “removido el alma”, que me han “movido el piso”. De esta introspección ha nacido mi libro de poemas “Crueldad de la Memoria”, de este libro durante el acto leyó varios poemas entre ellos el dedicado a su madre “Madre”, el dedicado “A mis hijos e hijas, a los hijos e hijas de mis hijos e hijas. A nadie”, finalizó con el poema: “La Lápida”:

Culpable soy de aquello que combatí,
De lo que odie en mi ceguera,
Movido por hilos de sangre y miasma.
Culpable de remedar la vida,
De dejarme seducir por la letra muerta,
La imagen vacía, las vanas evidencias,
Maldecido por mi propio designio,
He vuelto a colocar,
Antes de que torne el centinela,
La roca de Dios sobre mi pecho.

De su último libro de poesía publicado, “El Fantasma de Platón”, en el que Platón nos introduce en universo místico: la madre tierra, la selva, los ancestros, la mente, tierras de luces y sombras, cosmos en el que formas, colores y sensaciones se transforman en poesía. De este libro el poeta nos leyó: “Esta mujer”

Esta mujer de nadie y sin embargo mía,
No es quien parece, ni siquiera
En la noche de su sexo, territorio ardiente
Golpeado por oleajes de ultramar
donde, de tarde en tarde,
irrumpe la serpiente de mi lengua.
Hay en esta mujer espíritus sin tiempo,
terribles memorias de sal y fuego,
de embrión y hombre soñado o vivido,
de tortuosos senderos ancestrales
que nadie hollará jamás.
Quien se adentre en ella descubrirá
Flores carnívoras, gorriones en cornisas,
Piedrecillas de cuarzo en los cajones,
Bestias de niebla contra la luna negra.
Es esta mujer danza de viento y vientre,
preñada de plegarias e imprecaciones,
hacedora y deshacedora de milagros,
estancia vedada para los que la sueñan
virgen o arpía.

Edgar Allan García señaló que cuando era joven le hubiera gustado disfrutar de esa avalancha de inspiración que tiene ahora, y que con 18 años no le venía o simplemente no sabía.

Durante el coloquio y en respuesta a cómo ve la literatura en el Ecuador, dijo que es y siempre ha sido un país de cuentistas, aunque ahora empiezan a parecer novela negra, ciencia-ficción, literatura infantil – juvenil que se ha convertido en un boom. En Ecuador, solo de este género se venden más de 500.000 libros. Cree que falta una mayor implicación del Gobierno, aunque se están haciendo campañas para el fomento de la lectura.

En respuesta a la pregunta de cuál era su opinión sobre los best-sellers, respondió que aunque dejen vacío y no tengan mensaje, es un hecho que son atractivos y entretenidos. Cada género tiene un propósito, por ejemplo, el género de terror aterrorizar, si lo logran, si consiguen llevar al lector donde quieren, aunque les falte un trasfondo pulido, si logran divertir y evadir, es que están bien hechos.

Preguntado por el porqué de que su libro “333 Micro-Bios” esté formado por 333 micro-relatos , contestó que el 3 es el número de la bestia y que sus amigos le dicen que es una media bestia porque es la mitad del 6, de ahí que escogiera ese número.

Sobre la necesidad de escribir dijo que escribía más cuando tenía pendiente algo que no le gustaba hacer: por ejemplo, corregir los exámenes de sus alumnos, la escritura se volvía entonces una forma de evasión que provocaba un encuentro con lo más profundo de sí mismo y se convertía en una catarsis que le elevaba como ser humano y que le daba de su propio veneno, sólo que, en vez de morir, se volvía cada vez más consciente de sí mismo y de su entorno.

En relación a su faceta como escritor infantil dice que es falso que escriba para niños, escribe para seres humanos. Le gusta asombrarlos, sorprenderlos, intrigarlos, estremecerlos, hacerlos reír, pensar, recordar, imaginar, rabiar, soñar... Ellos son su espejo, al tiempo que es su propia imagen reflejada en el espejo, ése en el que les descubre mirándole mientras creen que se miran a sí mismos. Tal vez por eso quiere decirles al oído lo que acaso no pueden o no quieren decir ellos mismos y le gusta pensar que son parte de nuestro sueño, tan íntimo y sin embargo tan colectivo.

Página principal de actividades