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PROYECCIÓN DE LA PELÍCULA “HERMOSA JUVENTUD”

El día 17 de septiembre 2014 se proyectó la película “Hermosa Juventud”, del director Jaime Rosales, dentro del ciclo “Españolas en Ginebra” que organiza “Les Cinemas Grütli” con la colaboración del Club del Libro en Español y con el apoyo de la Misión Permanente de España ante las Naciones Unidas.

“Hermosa Juventud”, que fue presentada en el último Festival de Cannes en la sección “Un certain regard”, es el último trabajo del director catalán Jaime Rosales, quien con una visión casi documental y una gran fuerza, filma las dificultades y andanzas de la juventud española, fuertemente golpeada por la crisis, mostrando cómo la miseria y las dificultades financieras minan la estructura familiar y de pareja.

Natalia y Carlos son una joven pareja de enamorados que viven en un barrio periférico de Madrid y que luchan por sobrevivir en el contexto de la crisis que vive la España actual, con un mínimo de recursos y muchas limitaciones y que se ven imposibilitados, por un lado, de encauzar sus vidas por caminos distintos a los de la marginalidad y la miseria y por otro de poder vivir juntos, ya que este deseo choca con la realidad que supone estar viviendo con sus madres respectivas. Natalia, junto a una madre que apenas puede mantener a sus otros dos hermanos pequeños; y Carlos, junto a la suya, incapacitada físicamente y a la que hay que ayudar incluso en sus necesidades más elementales. Por un descuido Natalia se queda embarazada y para conseguir algo de dinero deciden rodar una película porno-aficionado. El nacimiento de su hija, Julia, será el principal motor de los cambios que sufrirán sus vidas.

El director nos sumerge en la situación de desesperanza, malestar e incomprensión de una gran parte de la juventud española que no ven salida para su futuro. Rosales no hace un juicio de valores, se limita a analizar una generación cuyos integrantes, que deberían de ser los garantes de la estabilidad futura del país, están enormemente descorazonados.

La película combina imágenes realizadas por el equipo de filmación en negativo de 16 mm, con imágenes de los actores captadas por ellos mismos con sus propios medios, webcam, Smartphone o mini-DV, para realizar su film porno casero. El 80% de las imágenes corresponden al equipo de filmación, mientras que las imágenes captadas con dispositivos amateur suponen el 20% del metraje total. Es decir se trata de una película dentro de otra película, lo que permite al espectador dudar de una cierta manera de la realidad, ya que las fotografías de toda una vida pasan por delante de nuestros ojos, mientras un pequeño videojuego instalado en el teléfono discurre en un segundo plano.

Estamos ante una película original, cercana y sin embargo oscura, que retrata la tragedia cotidiana de los dos protagonistas de una forma simple y sencilla, consiguiendo sacudir la conciencia del espectador profunda y eficazmente.

Al final de la proyección, Rosales estableció un diálogo con el público asistente durante el cual y ante la pregunta de ¿por qué haber utilizado y mezclado imágenes tomadas por los propios actores, con las tomadas por el equipo de filmación?, Jaime Rosales dijo que en la sociedad actual nos vemos invadidos por imágenes procedentes de todo tipo de aparatos, esta película procura retratar la realidad y al hacerlo tenía que incluir esas imágenes que nos ayudan a imponer una distancia psicológica, la distancia del que observa sobre el que es observado. En la película hay secuencias en la que la distancia es nula porque es el actor mismo el que observa y es observado.

Jaime Rosales explicó que a pesar de haber un guión, ha permitido, como en anteriores películas, un espacio para la improvisación, permitiendo que en cada toma los actores encontraran el tono y las palabras adecuadas que le dieran naturalidad a la historia. Ese es uno de los motivos por los que siempre procuro trabajar con actores que comparten analogías con los personajes que creo, aunque en “Hermosa Juventud” ha sido distinto porque la protagonista, Ingrid Garcia-Jonsson, es en realidad una mujer culta, arquitecto y que se independizó con 16 años.

Rosales dijo haber querido esbozar el retrato de la juventud actual en nuestro país y analizar cómo las nuevas generaciones, a pesar de tener más tecnología y medios, se ven enfrentadas a un futuro muy incierto y limitado. Esta película transcribe en parte las historias duras pero muy reales contadas por jóvenes que más tarde participaron en la película como “los amigos” de los protagonistas.

Para Jaime Rosales esta película ha supuesto un reto y un cambio en su manera de filmar por un lado para huir de sus propias etiquetas y por otro por una necesidad narrativa, lo que le ha hecho abandonar el plano lejano para tratar de acercarse a sus protagonistas de otra manera.

Jaime Rosales

Nació en Barcelona en 1970; realizó estudios de comercio en ESADE (Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas). En 1996 obtuvo una beca para estudiar cine en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) en la Habana; posteriormente estudió en la Escuela Australiana de Cine y televisión (AFTRS) en Sidney. A su vuelta a España trabajó como escenarista en la televisión. Después de tres cortometrajes “Yo tuve un cerdo llamado Rubi”, “Episodio” y “Fish Bowl”, fundó su propia sociedad de producción Fresdeval-Film, con la que produce un documental “Un instante en la vida ajena” y un drama “La Línea recta”.

En el año 2003, con su opera prima “Las horas del día”, un thriller inclasificable, perturbador, fue nominado en el festival de Cannes para el Premio “Cámara de Oro”, recibiendo finalmente el “Premio de la Crítica”. Fue también nominado al “Premio Discovery” de los European Film Awards, y obtuvo dos nominaciones a los Premios Goya en los apartados mejor director y mejor guión original.

En 2007 dirigió “La soledad”, película con la que obtiene el Goya al mejor director. En 2008 con “Un tiro en la cabeza” obtuvo el Premio Fripesci de la Crítica en el festival de Cine de San Sebastián.

En 2012 fue seleccionado en el Festival de Cannes para “La quincena de realizadores” con “Sueño y Silencio”.

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