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PROYECCIÓN DE LA PELÍCULA “LA ISLA MÍNIMA”

Dentro del Ciclo “La noche del cine español” que organizan “Les Cinemas Grütli”, en colaboración con el Club del Libro en Español de las Naciones Unidas y el apoyo de la Misión Permanente de España ante las Naciones Unidas, el martes 1 de septiembre se proyectó la película La isla mínima que contó con la presencia de su director, Alberto Rodríguez.

La isla mínima es un thriller cuya acción se desarrolla en la España de 1980, en un pequeño pueblo olvidado de Andalucía en las Marismas del Guadalquivir, y en el que dos hermanas adolescentes desaparecen durante las fiestas del pueblo. A nadie parece importarle, ya que los jóvenes quieren ir a vivir lejos e incluso se escapan de casa para lograrlo, pero la madre de las niñas, Rocío, consigue que Andrade, el juez de la comarca, se interese por el caso. Desde Madrid envían a dos policías de homicidios, Pedro y Juan, dos detectives muy distintos con ideologías y métodos totalmente opuestos, que trabajan en el departamento de homicidios de Madrid y cuyo traslado es en realidad una sanción.

En este pueblo, donde la principal riqueza es el cultivo del arroz, la recogida de la cosecha, de la que vive todo el pueblo, comienza con una huelga. Mientras los policías investigan se intuye que el crimen va más allá de lo que parece a primera vista.

La investigación policial pondrá en evidencia la existencia de un tráfico de drogas y la desaparición, durante los últimos años, de varias jóvenes más.

Nada es lo que parece en una comunidad aislada, cerrada en sí misma y anclada en el pasado. Los dos policías tendrán que dejar de lado sus diferencias para enfrentarse no solo a un brutal asesino, sino a sus propios fantasmas.

La película, dirigida por Alberto Rodríguez, con guión de Rafael Cobos, está protagonizada por Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez en el papel de los dos policías y con la participación de Antonio de la Torre, Nerea Barros, Jesús Castro, Mercedes León, Manolo Solo, Jesús Carroza, Cecilia Villanueva, Salva Reina, Juan Carlos Villanueva.

La isla mínima presenta una trama inteligente que seduce y atrapa al espectador. Es una película de ritmo tranquilo, pausado, de pocos diálogos y en la que los silencios contribuyen a crear ese clima sofocante que define la historia.

Desde las primeras secuencias nos vemos sorprendidos por la magnífica ambientación, por las impresionantes vistas aéreas sobre las Marismas Andaluzas, áridas, soleadas, fascinantes y al mismo tiempo perturbadoras, que nos dan la dimensión exacta de un lugar, un pueblo abandonado de la mano de Dios y que contrastan radicalmente con la atrocidad y salvajismos de las muertes de las adolescentes.

Alberto Rodríguez estructura la película inicialmente como una investigación en conjunto, luego en paralelo alternando personajes, consiguiendo crear un ambiente sofocante, una tensión permanente, sin ningún marcado visual a la hora de disponer las pistas. El espectador asiste a una intriga que mantiene el interés del principio al fin, los distintos indicios no llevan a ningún sitio, y en la que es casi imposible averiguar el desenlace.

El director sevillano nos presenta algunas secuencias memorables, la persecución nocturna, la forma en que usa la lluvia, los campos, el paisaje, convirtiendo a este último en otro personaje imprescindible y logrando que todos tengamos la sensación de que en todo momento hay algo turbio, que va a ocurrir algo que no podemos predecir, pero que sí podemos percibir.

Quizás la fuerza de la película resida en la relación problemática entre los dos protagonistas, increíblemente interpretados, por un lado el joven policía (Raúl Arévalo) futuro padre, taciturno que pretende seguir las normas a rajatabla para intentar lograr una promoción y el veterano, con tendencia al alcoholismo y aficionado a los métodos de interrogatorio.

La isla mínima ha recibido durante el año 2014 numerosos galardones, entre los que destacan: 10 Premios Goya, de los 17 a los que fue nominada, entre ellos Mejor película, Mejor director y Mejor actor (Javier Gutiérrez), Mejor actriz revelación (Nerea Barros), Mejor guión original, Mejor fotografía, Mejor montaje y Mejor música.

En el Festival de San Sebastián, Javier Gutiérrez obtuvo el Premio al Mejor actor y en los Premios Ariel fue nominada a Mejor película iberoamericana.

En el coloquio que tuvo lugar al final de la proyección Alberto Rodríguez explicó que la película “nació del impacto que le produjo una maravillosa exposición de fotos de Atín Aya sobre gente que vivía en las marismas del Guadalquivir”.

El director dijo que su película “es un thriller ambientado en la Transición Española, en un pueblo que se ha quedado anclado en el tiempo, donde la impunidad envuelve un entorno de crímenes, secretos y corrupción que podría estar sucediendo ahora. En realidad los tiempos no han cambiado tanto”.

Rodríguez dice “Hemos intentado que el espectador haga el viaje con los dos policías y que sientan las cosas como las sienten ellos: que les remuevan y les provoquen preguntas, porque no son ni del todo buenos ni del todo malos, son personajes atrapados por su humanidad, poliédricos, con muchas aristas”, y agrega “gente llena de secretos y de mentiras pero también de corazón y de verdad”.

El director insiste en que la trama es una ficción muy documentada, pero que no tiene que ver con ningún crimen real, a pesar de que es cierto que recuerda a tantos casos horribles que han pasado en España, como el de las niñas de Alcasser.

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