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PROYECCIÓN DE “NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS”

El jueves 17 de septiembre tuvo lugar la proyección de la película “No habrá paz para los malvados”, del director Enrique Urbizu, dentro del ciclo “La noche del cine español” que organizan Les Cinémas Grütli, en colaboración con el Club del Libro en Español de las Naciones Unidas y el apoyo de la Misión Permanente de España ante las Naciones Unidas.

“No habrá paz para los malvados”, séptimo largometraje del director bilbaíno Enrique Urbizu, transcurre en Madrid, un domingo, en el que el inspector de policía Santos Trinidad (José Coronado), cuando vuelve a casa muy borracho, se ve involucrado en un triple asesinato. Pero hay un testigo que consigue escapar y que podría incriminarlo. Santos Trinidad emprende una investigación destinada a localizar y a eliminar al testigo.

Mientras tanto, la juez Chacón (Helena Miquel), encargada de la investigación del triple crimen, avanza meticulosamente en la búsqueda del asesino hasta que comienza a sospechar que lo que parecía un simple caso de ajuste de cuentas entre narcotraficantes colombianos es aparentemente algo mucho más importante y peligroso. Solo Santos parece ser capaz de impedirlo, siempre que la juez Chacón no consiga detenerle antes.

Santos Trinidad es un verdadero antihéroe, un personaje detestable, al que le tiemblan las manos para coger la copa pero no para apretar el gatillo, y que asombrosamente despierta en el espectador un sentimiento de piedad y una cierta admiración. Se trata de un policía capaz de los actos más atroces y de las heroicidades más violentas.

José Coronado realiza una interpretación sublime, desde el principio hasta el final, demostrando una mimetización absolutamente perfecta con el personaje. Asimismo la película cuenta con un reparto de secundarios en estado de gracia, Juanjo Artero, Rodolfo Sancho, Julio Perillán, Ricardo Dávila, Nadia Casado, Luis del Valle etc. Todos ellos dibujan un Madrid desesperanzado en el que no hay cabida ni para la compasión ni para la empatía. Finalmente, Helena Miquel borda el personaje de la juez Chacón que compatibiliza su carrera profesional con ser madre. Mujer inteligente y de gran fortaleza mental que a medida que avanza la investigación se da cuenta de la falta de comunicación entre los distintos departamentos de la policía, lo que provoca unos fallos en la seguridad nacional que conducen a tragedias enormes.

La película, obra maestra del cine negro, narra una historia cuyos minutos iniciales de una sordidez feroz, nos conducen hacia una superposición de escenas que se dirigen de forma frenética a los minutos finales, en los que no oímos ni un solo diálogo y que constituyen el clímax perfecto de una ficción que no deja tregua al espectador. El caos que rodea al protagonista se va haciendo más profundo y putrefacto según avanza la narración que se introduce con valentía en una trama terrorista basada en los atentados de 11-M.

Detrás de la aventura que nos cuenta la película existe una mirada llena de ironía de la sociedad actual. En una puesta en escena de una aridez y precisión extraordinarias, se va perfilando una crónica despiadada de la vida. Enrique Urbizu nos hace reflexionar, de manera muy sutil, sobre el mundo moderno, por ejemplo, si hay una televisión en segundo plano vemos la telebasura o la obsesión del español medio por el fútbol, y cuando Santos entra en un establecimiento, el cartel de “se traspasa” nos apunta al fantasma de la crisis. Los cortes de montaje (soberbio montaje de Pablo Blanco) o los distintos movimientos de la cámara sugieren ideas o discursos morales, como un ascensor que se cierra con el terrorista dentro y una puerta que se abre con el policía que no pudo, o no supo, capturarle.

En resumen, Urbizu nos presenta una obra maestra del cine negro llena de momento vibrantes con secuencias de acción terribles y tenebrosas, que sacuden al espectador perdurando en la memoria y obligándole a cuestionarse sobre la falsa moral que rige la sociedad.

“No habrá paz para los malvados” ha obtenido 6 Premios Goya 2011: Mejor película, Mejor guión original, Mejor director, Mejor actor (José Coronado), Mejor sonido y Mejor montaje. Ha recibido también el Premio Cinematográfico José María Forqué 2011: Mejor película y actor.

Enrique Urbizu ha dicho sobre su película “la idea de “No habrá paz para los malvados” surge a raíz de los atentados terroristas islamistas del metro de Madrid del 2004. Como recordarán, pusieron bombas en cuatro trenes en el centro de la ciudad y mataron a 200 personas. Estos hechos nos interpelaron y empezamos a preguntarnos ¿cómo era posible que eso pasara?, ¿cuál había sido el fallo en la seguridad?, y qué posibles conexiones pueden existir entre entre las grandes redes de tráfico de drogas y la financiación del terrorismo internacional. Ese es el nacimiento de la película, que trata de construir una ficción que dibuje un mapa cercano a la realidad de todas esas relaciones y de sus consecuencias para nuestra sociedad”.

En relación al personaje de Santos Trinidad, el director ha dicho que “en un mundo gobernado por el azar y el caos solo un loco podría salvarnos, por eso nació Santos Trinidad, un hombre que ha perdido totalmente la autoestima y la dignidad, violento y muy amargo. Es un personaje que tiene todas las características negativas y nos interrogábamos sobre qué haría el espectador ante un protagonista tan poco positivo. Descubrimos que el público le coge aprecio. Se ponen de su parte y han entendido muy bien que aunque él no está luchando por salvar a nadie más que a sí mismo, en realidad, acaba salvando a la sociedad. Nos pareció apasionante la idea de darle la vuelta al héroe clásico, y resaltar como antihéroe a un personaje que no tuviera ninguna de sus cualidades”.

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